Al fin, la llamada

Hace unos días me llamaron para que fuera al hospital ya que el preoperatorio iba a comenzar. No me lo podía creer. Estaba cardiaca. Era una mezcla de alegría y de agobio intenso porque no creía que estuviera en el peso ¡ni de coña! Pero el doctor es un amor. Ha visto mis informes médicos del endocrino y hemos hablado del problema que he tenido este año. Que estaba intentando volver a bajar pero no conseguía más. Es muy frustrante. El médico ha sido super empático conmigo y no me ha puesto ni una pega. Supongo que ha entendido que estoy concienciada y QUIERO HACERLO. No hay marcha atrás. Así que sí, lo conseguí. Lista para el preoperatorio y me operan en unos días.
SUBIDÓN TOTAL.


Antes de ir a su consulta pasé por rayos y me han hecho una analítica y un electro. El anestesista verá los resultados y me dará el visto bueno definitivo o no. ¡Uf!

Este será mi último fin de semana en mucho tiempo que comeré sólido y lo que quiera así que iré a comer con los amigos y me despediré de la comida basura. El lunes empiezo la dieta preoperatoria a base de batidos (mañana, tarde y noche y otro a medias entre la media mañana y la merienda) Al menos son de sabores.



Manos a la obra.

Por cierto, mi nuevo peso inicial son 149,7 kg. Una pasada.

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